Cómo afecta la inflación a tus ahorros

La inflación es la subida general de los precios. Si tu dinero no crece al mismo ritmo, cada año compra algo menos, aunque el saldo de tu cuenta siga igual. Es un coste que no aparece en ningún extracto, y por eso es fácil subestimarlo.

Lo que pierde el dinero parado

Esto es lo que podrías comprar, en dinero de hoy, con 10.000 € que no generan ninguna rentabilidad:

Inflación anual Tras 10 años Tras 20 años Tras 30 años
2 % 8.203 € 6.730 € 5.521 €
3 % 7.441 € 5.537 € 4.120 €
5 % 6.139 € 3.769 € 2.314 €

Fíjate en que la diferencia entre un 2 % y un 3 % parece pequeña, pero tras 30 años supone 1.400 € de poder de compra. La inflación funciona como el interés compuesto, solo que en tu contra.

Puedes probar otras cifras en la calculadora de inflación.

Rentabilidad nominal y real

La rentabilidad nominal es la que ves en tu cuenta. La real es la que queda tras descontar la subida de los precios, y es la que dice si puedes comprar más o menos que antes.

Rentabilidad real = (1 + nominal) ÷ (1 + inflación) − 1

Restar los dos porcentajes da una buena aproximación, pero la fórmula es más exacta. Con una inflación del 3 %:

Rentabilidad nominal Rentabilidad real Qué significa
0 % −2,91 % Pierdes poder de compra
2 % −0,97 % Ganas dinero, pero compras menos
4 % 0,97 % Mejoras algo
7 % 3,88 % Mejoras de forma clara

La segunda fila es la que más engaña. Tu saldo sube y el extracto parece una buena noticia, pero al cabo del año puedes comprar menos que antes.

Y aún falta un paso: la rentabilidad suele pagar impuestos, y la inflación no se descuenta al calcularlos. Pagas sobre la ganancia nominal, por lo que la rentabilidad real después de impuestos es menor que la de la tabla.

Por qué no toda la inflación te afecta igual

El dato oficial en España es el índice de precios de consumo que publica el INE. Mide una cesta media, pero nadie compra exactamente esa cesta:

La web del INE permite además consultar cuánto ha variado el IPC entre dos fechas, lo que resulta útil para revisar un sueldo o una renta. Por ejemplo, si tu sueldo ha subido un 10 % en un periodo en el que los precios han subido un 12 %, tu poder de compra ha bajado aunque cobres más.

Qué hacer con esto

No lo arregles asumiendo riesgos con el dinero de corto plazo. Tu fondo de emergencia y lo que vayas a gastar pronto perderán algo de valor, y es un precio razonable por tenerlo disponible. Invertirlo para evitarlo podría hacerte vender en el peor momento.

Busca una remuneración para el dinero parado. Si tienes más liquidez de la que necesitas, comparar cuentas y depósitos por su TAE puede reducir la pérdida sin asumir riesgo de mercado.

Ajusta tus objetivos a largo plazo. Lo que hoy cuesta 30.000 € costaría unos 54.183 € dentro de 20 años si los precios suben un 3 % anual. Si ahorras para esa meta sin ajustarla, te quedarás corto. La calculadora de objetivo de ahorro te ayuda a fijar la aportación.

Evalúa las inversiones en términos reales. Compara su rentabilidad anual compuesta con la inflación del mismo periodo. Una inversión que dio un 11 % al año con un 3 % de inflación tuvo una rentabilidad real del 7,77 %.

Revisa también tus deudas. Una deuda a tipo fijo pesa menos en términos reales si tus ingresos suben con la inflación. No es motivo para endeudarse, pero sí un dato al comparar si pagar deudas o invertir.

¿Qué inflación usar en tus cálculos?

Nadie sabe cuál será la inflación dentro de 20 años. El Banco Central Europeo tiene un objetivo del 2 % a medio plazo, y es una referencia razonable como punto de partida. Conviene repetir el cálculo también con un 3 %, y a ser posible con un 4 %, para ver qué pasa si los precios suben más de lo previsto.

Si tu plan solo funciona en el escenario optimista, no está tan sólido como parece. Es mejor saberlo hoy, con años para ajustarlo, que descubrirlo al final.

Fuentes

Actualizado el