Qué es el CAGR y cómo interpretarlo

El CAGR, siglas en inglés de tasa de crecimiento anual compuesta, es la rentabilidad constante que habría llevado una inversión de su valor inicial a su valor final. En la práctica, responde a una pregunta muy concreta: si hubiera crecido al mismo ritmo todos los años, ¿a qué ritmo habría sido?

CAGR = (valor final ÷ valor inicial)^(1 ÷ años) − 1

Un ejemplo paso a paso

Inviertes 10.000 € y, 8 años después, tienes 25.000 €.

  1. Divide el valor final entre el inicial: 25.000 ÷ 10.000 = 2,5.
  2. Eleva el resultado a 1 ÷ 8, es decir, a 0,125: 2,5^0,125 = 1,1214.
  3. Resta 1: 0,1214, o sea, un 12,14 % anual.

Para comprobarlo: 10.000 × 1,1214^8 = 25.000 €. Esa es toda la definición. No dice que la inversión haya subido un 12,14 % cada año. Dice que ese ritmo constante habría dado el mismo resultado.

Compruébalo con tus datos en la calculadora de rentabilidad.

Por qué la media simple engaña

Imagina que inviertes 100 €. El primer año pierdes un 50 % y te quedan 50 €. El segundo ganas un 100 % y vuelves a 100 €.

Ocurre porque una caída y una subida del mismo porcentaje no se compensan. Tras perder un 50 %, necesitas ganar un 100 % para recuperarte. Y si ganas un 50 % y luego pierdes un 50 %, acabas con 75 €: un CAGR del −13,4 % anual, con una media simple del 0 %.

En un caso más realista, una inversión con rentabilidades anuales de +50 %, −20 %, +30 %, −10 % y +20 % tiene una media simple del 14 %, pero un CAGR del 11 %. Multiplica 1,5 × 0,8 × 1,3 × 0,9 × 1,2 y sale 1,68: cada euro se ha convertido en 1,68 €. Cuanto más oscila una inversión, mayor es la distancia entre las dos cifras, y esa distancia es dinero que no tienes.

Cuando un folleto hable de una «rentabilidad media», comprueba si es simple o compuesta. La simple casi siempre es la más favorecedora.

Qué esconde el CAGR

Cómo usarlo bien

Compara plazos iguales. Un CAGR a 3 años y otro a 15 años no dicen lo mismo, aunque el porcentaje coincida. Ese es precisamente el valor del CAGR: pone distintos plazos en la misma unidad, pero un periodo corto puede depender de un solo buen año.

Compáralo con una alternativa razonable. Un 6 % anual suena bien, pero depende de lo que haya hecho una inversión comparable en el mismo periodo.

Descuenta la inflación. Para obtener el crecimiento real, divide entre la inflación del periodo. Un CAGR del 11 % con un 3 % de inflación da una rentabilidad real del 7,77 %, como explicamos en cómo afecta la inflación a tus ahorros.

No lo proyectes sin más. Una rentabilidad pasada no garantiza la futura. Si quieres planificar, usa una cifra prudente, y prueba qué pasaría con otra más baja en la calculadora de interés compuesto.

No lo uses solo para inversiones. También sirve para ver cómo crecen unas ventas, los ingresos de un negocio o tu propio sueldo. Si cobrabas 25.000 € hace 10 años y ahora cobras 33.000 €, tu sueldo ha crecido alrededor de un 2,8 % anual.

Para estimar a ojo en cuánto se duplicaría tu inversión con esa tasa, usa la regla del 72.

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