Fondo de emergencia, cuánto ahorrar y dónde guardarlo

Un fondo de emergencia es dinero reservado para lo que no puedes prever: una avería grave, un gasto médico o perder el empleo. No es para las vacaciones ni para aprovechar una oferta. Sirve para que un mal mes no acabe en una deuda cara o en vender inversiones en el peor momento.

Cuánto necesitas

Una referencia habitual son entre 3 y 6 meses de gastos esenciales. Se calcula sobre lo que necesitas para vivir, no sobre lo que ganas.

Para saber tu cifra, suma lo que pagarías sí o sí durante un mes difícil:

Gasto esencial Ejemplo al mes
Vivienda (hipoteca o alquiler, comunidad) 750 €
Comida y productos básicos 350 €
Luz, agua, gas, teléfono 150 €
Transporte 120 €
Seguros y otros gastos fijos 130 €
Total 1.500 €

Con esos gastos, 3 meses son 4.500 € y 6 meses son 9.000 €. Las suscripciones, las cenas fuera y los viajes no cuentan, porque en una emergencia los dejarías de pagar.

Dónde situarte dentro del rango

No todo el mundo necesita lo mismo. Estas preguntas ayudan a afinar:

Situación Orientación
Dos sueldos estables, sin personas a cargo Cerca de 3 meses
Un solo sueldo en casa 4 a 6 meses
Hijos u otras personas a tu cargo Cerca de 6 meses
Autónomo o ingresos variables 6 meses o más
Sector con poco empleo o difícil de recolocarse 6 meses o más

Si trabajas por cuenta ajena y has cotizado lo suficiente, puede que tengas derecho al paro, que amortigua el golpe. Estima cuánto y durante cuánto tiempo con la calculadora de desempleo. Eso sí, ten en cuenta que suele ser menos de lo que cobras y que no siempre llega el primer mes. Quienes son autónomos tienen una protección distinta, y suelen necesitar más colchón.

Dónde guardarlo

El fondo debe cumplir tres condiciones: estar disponible en pocos días, no sufrir vaivenes y estar separado de lo que gastas a diario.

El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 € por titular y entidad en las entidades adheridas. Compruébalo si no conoces tu banco, sobre todo si es extranjero.

No busques aquí la máxima rentabilidad. Es normal que la inflación le reste algo de valor: es el precio de tenerlo disponible. Compara por TAE si quieres sacarle algo, pero la seguridad va primero.

Cómo reunirlo sin que duela

Mirar la cifra entera desanima, así que conviene dividirla:

  1. Primera meta, un mes de gastos. Con ese colchón ya cubres buena parte de los imprevistos habituales.
  2. Automatiza una transferencia el día que cobras. Lo que no ves en la cuenta corriente, no lo gastas.
  3. Usa los ingresos extra. Una paga, una devolución de la renta o un trabajo puntual pueden acelerar el proceso.
  4. Revisa si tienes gastos que recortar, aunque sea de forma temporal, mientras lo completas.

Según el ritmo, el plazo cambia mucho:

Objetivo Plazo Ahorro mensual
6.000 € 24 meses 250 €
6.000 € 12 meses 500 €
9.000 € 18 meses 500 €
9.000 € 36 meses 250 €

Calcula tu caso con la calculadora de objetivo de ahorro.

¿Y si tienes deudas?

No hace falta elegir solo una cosa. Si tienes deudas caras, lo más razonable suele ser reunir antes un colchón pequeño, de un mes de gastos, y destinar después lo que puedas a cancelarlas. Sin ese colchón, cualquier imprevisto se va a la tarjeta y vuelves al punto de partida. Te lo explicamos en pagar deudas o invertir.

Cuándo usarlo y cuándo no

Antes de sacar dinero, hazte tres preguntas: ¿es inesperado?, ¿es necesario?, ¿es urgente? Una caldera rota lo es. Un cambio de móvil, normalmente no. Y un gasto que llega cada año, como un seguro, no es una emergencia, aunque sea alto: para eso conviene apartar dinero aparte.

Si tienes que usarlo, úsalo sin culpa: para eso está. Después, vuelve a llenarlo antes de retomar otros objetivos.

Revisa la cifra una vez al año o cuando cambie tu vida: un hijo, una mudanza, una hipoteca o un cambio de trabajo. Si tus gastos suben, el fondo también debería hacerlo.

Fuentes

Actualizado el