TIN y TAE, en qué se diferencian y cuál debes mirar

Al comparar préstamos, hipotecas y depósitos aparecen siempre dos porcentajes, y suelen ser distintos. La regla corta es esta: el TIN sirve para calcular cuánto pagas cada mes, y la TAE, para comparar ofertas entre sí.

TIN, el interés pactado

El tipo de interés nominal es el precio del dinero que acuerdas con la entidad. Con él se calculan los intereses de cada cuota. Si pides 150.000 € con un TIN del 3 % y pagas cada mes, el interés de cada mes es un 0,25 % de lo que debes.

El TIN no incluye las comisiones ni tiene en cuenta cuántas veces pagas al año. Por eso, por sí solo, puede dar una imagen demasiado favorable.

TAE, el coste comparable

La tasa anual equivalente expresa el coste o el rendimiento en una base anual común. Tiene en cuenta el TIN, la frecuencia de los pagos, las comisiones y otros gastos que establece la normativa. Es una cifra pensada para poner en igualdad de condiciones productos que no se parecen.

Dos efectos que explican la diferencia

1. La frecuencia de pago. Aunque no haya comisiones, la TAE supera al TIN cuando pagas más de una vez al año. Con un TIN del 3 % y cuotas mensuales:

TAE = (1 + 0,03 ÷ 12)^12 − 1 = 3,04 %

Pagar cada mes significa que el dinero se va devolviendo antes, y eso equivale a un coste anual algo mayor.

2. Las comisiones. Este efecto suele pesar más. Veamos un préstamo de 150.000 € a 20 años, con un TIN del 3 % y 831,90 € de cuota mensual:

Sin comisiones Con 2.000 € de gastos iniciales
TIN 3 % 3 %
Cuota mensual 831,90 € 831,90 €
Dinero que recibes en la práctica 150.000 € 148.000 €
TAE aproximada 3,04 % 3,19 %

La cuota es la misma, pero en el segundo caso pagas lo mismo por haber dispuesto de menos dinero. El TIN no refleja la diferencia, y la TAE sí.

Cómo usar cada uno

Lo que la TAE no cuenta

La TAE es muy útil, pero no es el coste total. Conviene tener en cuenta varios límites:

Cómo comparar dos ofertas, paso a paso

  1. Iguala importe y plazo. Si no, la comparación no vale.
  2. Pide el coste total. Debe figurar en la información precontractual. En las hipotecas se llama FEIN, y la Ley 5/2019 obliga a entregarla antes de firmar.
  3. Compara la TAE y el importe total. Si apuntan en la misma dirección, tienes la respuesta.
  4. Suma los productos vinculados que no estén incluidos, como seguros o cuotas de tarjeta.
  5. Mira las condiciones, como las comisiones por amortizar antes de tiempo. Una oferta algo más cara puede compensar si prevés adelantar dinero.

Una señal de alarma

En algunos créditos al consumo y tarjetas, la TAE es muy alta, y puede superar el 20 %. Si la ves, compara cuánto vas a pagar en euros antes de firmar. Con un interés así, una deuda se duplica en menos de cuatro años si no la vas reduciendo.

El Portal del Cliente Bancario del Banco de España explica estos conceptos con más detalle e incluye simuladores.

Fuentes

Actualizado el