Por qué conviene empezar pronto a ahorrar para la jubilación

Ahorrar para la jubilación es de las pocas cosas en finanzas donde el tiempo importa más que el dinero. Cada año que adelantas el comienzo es un año más de interés compuesto, y ese año adicional se suma al final, cuando más cunde.

El coste de esperar

Comparemos a personas que aportan 300 € al mes con una rentabilidad del 5 % anual y se jubilan a los 65:

Empieza a los Años ahorrando Total aportado Saldo final
25 40 144.000 € 457.806 €
35 30 108.000 € 249.678 €
45 20 72.000 € 123.310 €
55 10 36.000 € 46.585 €

Entre empezar a los 35 y a los 45, la diferencia en aportaciones es de 36.000 €, y la diferencia final es de 126.368 €. Cada euro aportado en esos diez años de más acaba sumando unos 3,50 € al resultado.

Otra forma de verlo: para llegar a los 249.678 € de quien empieza a los 35 con 300 €, quien empieza a los 45 necesita aportar unos 607 € al mes. Es el doble de esfuerzo por haber esperado diez años.

Son cifras antes de impuestos y comisiones, y con una rentabilidad constante, algo que no ocurre en la realidad. Una rentabilidad así no está garantizada: los mercados pueden bajar, y sobre todo cerca de la jubilación eso importa. Sirven para ver el orden de magnitud, no para prometer un resultado.

Mira el resultado en dinero de hoy

Dentro de varias décadas, los precios serán más altos. Con una inflación del 2 %, un saldo a 32 años vista compra aproximadamente la mitad de lo que indica su cifra. Los 249.678 € de la tabla, a 30 años vista, equivaldrían a unos 137.800 € de hoy.

La calculadora de jubilación muestra la renta en dinero de hoy para que puedas compararla con tus gastos actuales. Ese es el número útil.

¿Cuánto necesitarás?

No hay una cifra válida para todos. Para hacerte una idea, sigue este orden:

  1. Consulta lo que ya tienes previsto. En Tu Seguridad Social puedes consultar tus datos de cotización. Tu pensión pública, si te corresponde, será probablemente tu principal ingreso.
  2. Estima tus gastos. Muchas personas gastan menos al jubilarse: sin hipoteca ni gastos de trabajo, pero quizá con más gastos de salud o de ocio.
  3. Calcula la diferencia. Lo que falte es lo que debe cubrir tu ahorro.
  4. Repite la cuenta con cifras prudentes. Usa una rentabilidad modesta y una inflación algo mayor. Mejor llevarte una sorpresa buena.

Si empiezas tarde

No es razón para no hacerlo: cualquier año cuenta, y a partir de cierta edad sueles tener más capacidad de ahorro. Tienes varias palancas:

Lo que no suele funcionar es buscar rentabilidades muy altas para recuperar el tiempo. A pocos años de jubilarte, una caída fuerte te deja menos margen para recuperarte.

Si estás empezando

Si eres joven y el sueldo apenas te llega, también hay buenas noticias: no hace falta empezar con mucho.

Una decisión, no un producto

Este artículo no recomienda ningún producto concreto. Planes de pensiones, fondos de inversión y otras alternativas tienen fiscalidad, costes, riesgo y disponibilidad muy distintos, y lo que encaja depende de tu situación. Antes de contratar, lee la documentación y consulta a un profesional si tienes dudas.

Lo que sí es universal es el orden de magnitud: quien empieza diez años antes necesita aportar mucho menos para obtener lo mismo. Haz la prueba con tus cifras en la calculadora de jubilación.

Fuentes

Actualizado el